Mi primer desfile

Anécdotas de una chavala por el mundo.

Mi abuela fue modista desde los 14 años. Trabajó en casa y en Santa Eulalia, y se rumorea que todavía hace algún que otro encargo para sus nietas.

No puedo decir que la moda (o su historia y cultura) haya estado siempre presente en mi vida, pero sí que he llevado mi personalidad por bandera jugando con prendas de todo tipo. Hardcore, grunge, tumblr era, effortless… Las he pasado canutas. Y aquí estoy, que todavía no sé definirme ni tengo muchas ganas.

Las redes sociales y la democratización de la extravagancia -gracias a figuras como Bella Hadid– han hecho que los diseñadores y las pasarelas cobren cada vez más importancia en nuestro día a día.

Además -y esto quizá es algo más personal- mi amor por todo arte estético también se ha visto amedrentado por los corridos de la Vogue. Pero lo que ha hecho que ese mero interés fuera transformándose en inspiración, es la oportunidad de conocer a personas motivadas por la fashion passion.

Leo más, escucho más, miro más, analizo más.

Lo que antes me parecía ridículo, ahora tiene una dirección artística de lujo.

Lo que me aburría se ha vuelto mi placer oculto.

Me he convertido en lo que un día juré destruir.

Y lo disfruto.

Hoy he ido a mi primer desfile. Ha sido en la 080 Barcelona, un evento que se celebra cada semestre donde diseñadores consagrados y nuevos talentos presentan sus colecciones en el Centro Modernista de Sant Pau. El recinto es bastante romanticón, y encima me pilla al lado de casa. Mientras que el patio exterior sirve de recepción, las bóvedas y las columnas de esta joya del 1997 son un elemento más de la pasarela, que aunque pinta oscura, cada uno decora a su gusto.

Era en el turno de Lemachet, cuya premisa es redefinir la masculinidad. Me pongo a dudar de si seré capaz de sonsacar la intención del conjunto y también de que la frontrow sea un lugar adecuando para mí…
Pero de repente el suelo se ilumina. El primer modelo sale. Y yo me callo y observo, a través del móvil y con mis ojos. La música me absorbe. Un bajo atronador, de los que molan. Me invade la sensación de estar viviendo en una burbuja. He visto tantas imágenes y tantos vídeos… No sé cómo me lo imaginaba. Se me ponen los pelos de punta. Disparo fotos, escucho los comentarios de la gente, grabo el último pase con todos los modelos.

Pienso en todo lo que me queda por aprender.

Total, que mi abuela es modista, y le ha hecho mucha ilusión que vaya a mi primer desfile. Pero no más que a mí.

De Lemachet destaco: sus conjuntos monocromáticos (el tejido, el corte…) y el gusto por los detalles en la joyería. ¡Ahora necesito todos los pendientes de la colección! Muchas felicidades a Lucía Sánchez y a todo el equipo por la presentación de la marca.

Y sobretodo, gracias a mi amiga Claudia y al Bcn Fashion Hub por hacerle un hueco a una ingeniera informática. ❤

Enhorabuena por hacer de la moda un espacio abierto a todo el mundo.